Este tamaño es perfecto si 450 g | 16 oz te sabe a poco y 4,5 kg | 10 lb es más de lo que necesitas. Suficiente para que dure, sin pasarte.
QUÉ HACE ESPECIAL A NUESTRA MANTECA DE KARITÉ
Cruda, sin refinar y trabajada a mano. Conserva de forma natural:
– Vitamina A, que acompaña la renovación natural de la piel
– Vitamina E, que protege e hidrata
– Ácidos grasos oleico y esteárico, que mantienen fuerte la barrera cutánea y ayudan a retener la humedad
Esta manteca dorada es el resultado de mucho trabajo y de un orgullo profundo. Las mujeres que están detrás son el corazón de nuestro proyecto. Conservan un oficio transmitido de generación en generación, un saber que se apaga poco a poco allí donde las máquinas sustituyen a las manos. En nuestra aldea sigue vivo.
La manteca de Karité se valora en África Occidental desde hace siglos. Los historiadores han rastreado su uso hasta una aldea de Malí del siglo XIV, y llegó a Europa de la mano del explorador Mungo Park en el siglo XVIII. Hoy sigue aquí. Sigue siendo auténtica. Sigue dejando la piel luminosa.
¿La guinda? 🍒 Con cada compra apoyas a las mujeres que elaboran esta manteca y ayudas a que su trabajo continúe y su comunidad prospere.
Así que sí, estás cuidando tu piel, y al mismo tiempo mantienes viva una tradición y respaldas a mujeres que dirigen su propio negocio. Tu decisión cuenta de verdad.
Un apunte rápido: como nuestra manteca de Karité es cruda y artesanal, puedes notar ligeras diferencias de color o aroma entre lotes. Es el toque de la naturaleza, variaciones estacionales que no afectan a la calidad. La prueba de que tienes el producto auténtico.
La hacemos a mano porque así es como sale bien. Manos expertas haciendo un trabajo que importa, como siempre se ha hecho aquí. Cuando las máquinas sustituyen a las personas, sustituyen también sus ingresos, y ese cambio no lo aceptamos.
Aviso: algunos países cobran aranceles o tasas de importación a la llegada. Eso depende de las normas locales y no de nosotros.